jueves, 22 de febrero de 2018

Está Luna...



Y está luna que sorprende con amores y recuerdos, 
Que es hermosa compañera de bohemia, 
Que se pierde y regresa, 
Que es sonrisa y es tristeza, 
Que se siente y se contempla, 
Que me da vida y me alimenta.





                                                                                                                                                                                                                                         Yamell Montero

domingo, 10 de septiembre de 2017

Eres..




Eres el alivio que acompaña a mi alma;
Eres el aliento que da vida a mis mañanas;
Eres la ternura que acaricia mi cintura;
Eres la mirada que doma mis enfados;
Eres la sonrisa que despierta mi vida; 
Eres la energía que mueve mis latidos; 
Eres, simplemente, eres tú.


                             Yamell Montero.

Él..


Alguien alguna vez, le pidió que lo describiera y quizás sin quererlo lo soñó, lo pensó y las palabras nunca dejaron su mente, nunca dejaron su alma.  Luego le dieron lápiz y papel y sintiendo libertad, su mano empezó a narrar:

Bohemio, enamorado del amor, más no de mi. Soñador capaz de llevarte en sus brazos a sus sueños y hacerlos parte de ti. Poeta, dueño de los más dulces versos que labios pudieron probar; Músico, compositor de melodías seductoras que acompañaban sus caricias; Filosofo, intelectual nato, con pasión por el pensamiento humano. Amante ardiente, caballero que con una simple mirada lograba desarmar el alma.

Así era él, quien por tantas noches lloré... Tomo su cuaderno, lo cerro se tomo el ultimo sorbo de té y se fue a dormir. 

Yamell Montero.







Coleccionista de Historias Rotas...



Definitivamente el amor no era su fuerte, no, porque no sabía amar, en cambio siempre era ella la que amaba de más.

Con el corazón lleno de amor,  en varias ocasiones ella se entrego, entrego su alma a quien creía merecerla, para luego despertar en una horrible soledad.

Desempolvar su corazón tras cada historia, ya era un acto masoquista, porque ella misma podía apostar a que la volverían a lastimar.

Poco a poco su alma se fue escapando de su cuerpo, poco a poco su corazón dejo de ser como era, ya tras tantos golpes recibido, no se enamoraba, solo vivía. 

Y ahí, desde el día que cerro su corazón, desde el día que su alma por completo se perdió, justo ahí comprendió que para ser coleccionista de historias rotas, ella nació.   




Yamell Montero.






sábado, 21 de mayo de 2016

Que no mueran los poetas...






Que no mueran los poetas, que no se ahoguen los versos, que las prosas continúen rimando en el cielo y en esta tierra los llantos se pierdan con el viento.

Que no mueran los poetas, que no desaparezcan las tardes grises y los domingos soleados, que la luna siga brillando arriba de los amantes y que a estos de les pierda el alma junto al horizonte.

Que no mueran los poetas, que los corazones se sigan rompiendo y construyendo día a día,  que la gente ría,  que llegue la primavera y que el otoño se lleve el olvido.



Yamell Montero
Mayo/ 2016

miércoles, 30 de septiembre de 2015

De este lado, todo está bien...





 Cuando hay tantas cosas que decir, pero el corazón comprime cada palabra. De este lado todo está bien, simplemente hay que aprender a seguir.

Y no todo debe estar bien, pero al menos lo debemos sentir, entender que cada historia está llena de  experiencias que nos enseñan a vivir.

Quizás hoy no tengas fuerzas ni deseos, pero nada mejor que el tiempo, que con su paso nos va sanando y el corazón se va curando. 

La promesa es que mañana de todo esto nos reiremos. 


Yamell Montero

viernes, 26 de septiembre de 2014

Nostalgia...


De las noches de bolero que acariciaban tu rostro, nostalgia de los colores que la noche dibujaba entre nuestros cuerpos, nostalgia de un sueño gris que soñaba ser bañado con el color del mar.

De las frases escritas en la memoria con tus dedos, nostalgia de las historias que no tenían fin, esas que algún día pensábamos darle aquel anhelado final feliz, como cuento barato de feria. 

De las preguntas sin respuestas y de las respuestas que muchas veces no tenían pregunta lógica de nuestro amor; nostalgia de volar tras cada mirada tuya, aquella que era capaz de transformar los sentimientos y encender hasta el más apagado de los corazones. 

De ti, de mí, de lo nuestro; Nostalgia del pasado, pero no del tuyo, ni del mío, nostalgia del nuestro, de aquel que no dejamos crecer.  


Yamell Montero.